Como algunos sabéis, estoy cursando una especialización en TEA.
Un ejercicio que me ha parecido difícil pero también muy bonito de hacer es este. Ponerme en la piel de unos padres simbólicos preocupados porque su hija, anteriormente diagnosticada con autismo, no habla a los 2 años. Y tratar de explicarles los posibles motivos.
Difícil porque es un tema complejo para muchas familias, y hay que cuidar el cómo se explican ciertos aspectos. Y también por la falta de más datos (si la niña juega y cómo, si sonríe, qué conexión tiene con los demás, qué le motiva…)
Por lo cual me he tenido que basarme en el cuadro teórico «tópico» completo, para que los profes valoren si he comprendido la teoría.
Cuando como bien dicen los padres y familiares,» cada niño, con autismo o sin él, es diferente. Por tanto, los tópicos no se ajustan a la realidad»
Agradezco mucho la colaboración en la edición de grupos de padres y familiares de niños y personas con autismo, ya que sus aportaciones han sido muy constructivas. Han enriquecido esta carta y ampliado mi visión. He intentado escribir desde el respeto y el cariño para todos ellos.
«Hola, queridos Íker y Rosa.
Laura, vuestra nena, aparentemente no tiene ningún problema físico que le impida hablar, sin embargo no ha adquirido la capacidad de momento. Entiendo vuestra preocupación y trataré de explicaros los motivos posibles, para que entre todos podamos comprenderla mejor y así tratar de ayudarla en su desarrollo. Vuestra querida hija es única, y cada uno de nosotros nos comunicamos a nuestra manera. Es importante entender que en este momento, ella no habla igual porque no se siente preparada.
En los niños con autismo hay de base una dificultad para la simbolización: para imaginar y pensar sobre algo no presente en el momento. Eso hace que le resulte difícil entender ciertos aspectos, y que para ella lo que no puede sentir (tocar, ver, oir, etc), no exista. Por ello, puede que le resulte complejo el lenguaje verbal, porque es abstracto relacionar algo real con una palabra. O bien porque no lo entienda o porque crea que no lo necesita.
Eso influye en que quizá a vuestra pequeña le cuesta más expresar sus sentimientos y por ello establecer vínculos con los demás. Puede que no comprenda exactamente la diferencia entre ella y otras personas. Ni entre ella misma, su mundo interior y el mundo externo. Para ella, todo es global y le cuesta diferenciarse de lo que la rodea. Y si una persona no siente límites claros entre ella misma y otras personas incluso otros objetos, ¿para qué va a tratar de hablar y mejorar la comunicación? Por ello, de momento no se ha interesado más en ello.
Sin embargo, puede que emita sonidos o le llamen la atención objetos o gestos. Ella se expresa aunque sea inconscientemente, y hemos de tratar conectar desde lo que ella conoce y utiliza. Desde aquello que consiga motivarla y hacerla sentir bien. Sin forzarla nunca a comunicarse, pero sí aprovechando esos momentos de mayor conexión que ella puede tener. Para así, ayudarla mientras se lo pasa bien, sin que sienta que está haciendo terapia.
De esta forma, mejorará la intercomunicación con ella y con ella su capacidad expresiva y las relaciones sociales.Porque aunque Laura os tiene a vosotros, es común en niños con autismo el sentirse solos, que tienen que ser “autosuficientes” y defenderse de aquello que sienten como amenazante. Por ello, se refugian muchas veces en aquello sensorial e inmutable, y rechazan el resto inconscientemente. Puede tener miedo a ciertos cambios, que le provocan ansiedad y eso hace que evite aquellas experiencias que le conducirían a diferenciarse del mundo. Igual desde su actual incomprensión del mundo, puede llegar a sentir que si se diferencia del entorno, dejará de existir.
El lenguaje nace de la capacidad de comunicarse y expresar sus necesidades a otros cuando el niño se siente diferente al resto, y para Laura es difícil identificar esas necesidades, o sentir que necesita algo. Ya que todo lo que suponga una diferenciación o un cambio en principio es una experiencia difícil incluso estresante para ella.
Poco a poco, conectando con su manera de sentir y aprenderemos de ella al tiempo que intentamos que ella se abra y aprenda de nosotros.
Entender «su mundo» es bueno para conocerla y tratar de vencer nuestras preocupaciones, al igual que ella igual trata de vencer sus miedos y así logra tolerar mejor los cambios. En la medida que Laura vaya superando sus miedos, se abrirá a nuevas experiencias positivas también e igual mejora su comunicación. Logre hablar o no, el comprenderla ya nos será de más ayudaAquí estoy para intentar acompañaros en este camino y que entre todos podamos aclarar las dudas que vayan surgiendo»
Un abrazo a tod@s



Esta alineación hace que nos alarguemos, y que descomprimamos las articulaciones lo cual es altamente beneficioso ya que hacemos ejercicio sin dañarlas, y al movernos no las aplastamos sino que se hidratan y se nutren. Por ello se busca activar la concienciación en las proyecciones, la activación del core y la respiración en todo momento.



